Seres del Averno

Una de las cosas que más me gusta dibujar son monstruos. Y os preguntaréis, ¿por qué? Es simple: no tienes que respetar al 100% cualquier tipo de regla anatómica o morfológica; eso siempre es entretenido, se mire por donde se mire. Y, en relación a las líneas anteriores, aquí tenemos otra serie de ilustraciones basada en seres del averno, por darle algún nombre, vaya. Todos y cada uno salidos de una mente totalmente cuerda y sin ningún tipo de problema.

Los dos iniciales, aunque esto se contradiga con la introducción, fueron un pequeño experimento en el que jugar con la anatomía. El primero de ellos sería la transformación de un hombre a una abeja, manteniendo partes de su anatomía anterior mientras trata de adaptarse a la nueva forma. Para ella me basé bastante en alguna que otra de las mutaciones que pude ver en la saga Resident Evil. En la segunda quería jugar con los elementos que componen el cuerpo desde el interior, así pues, creé esa grotesca criatura a la que le falta medio cuerpo y arrastra sus órganos internos a su paso. El resto no son más que una serie de personajes totalmente aleatorios.

· · ·