Ángel Abstracto

Este es uno de esos trabajos a los que a día de hoy sigo sin encontrarle sentido. Cuando estaba realizando aún mis estudios, una conocida —¡Hola, sé que lo estarás leyendo!— decidió que quería una camiseta. No sólo eso, sino que, además, estaba segura de que era yo quien se la iba a diseñar. Aún no termino de entender cuál es la razón por la que lo hice. Y no, tampoco fue la que estás pensando ahora mismo. No obstante, la petición fue bastante “simple”: quería un ángel. Pero no uno cualquiera, no. Uno que fuera extraño, en pleno sentido de la palabra, con formas irregulares y que, además, se identificara como una mujer. Al final decidí tirar por lo que veis en el resultado final: una criatura un tanto peculiar, con algunos rasgos de mujer —premio para el que los indentifique— pero que, a su vez, resultara una simple mancha. Pese a todo, ambos quedamos satisfechos con el resultado. Y es que el cliente siempre tiene la razón.

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