FOX · American Horror Story

Como comenté en una entrada anterior, Breakout Kings no fue la única serie internacional de la cadena FOX para la que realizamos distintas acciones desde WNTC. Poco después, nos pusimos manos a la obra con American Horror Story.

Pero antes de entrar en materia, el propio canal nos concedió una oportunidad de visualizar en exclusiva el primer episodio de su nueva serie de terror. Así podríamos hacernos una idea de por dónde iban los tiros y, de paso, elucubrar acciones para la campaña en relación a lo mostrado en pantalla. A decir verdad, y tras ciertas escenas, como el momento en que uno de los protagonistas «firma» —y digo firma, por decir algo— encima de la mesa pensando en la sirvienta, estábamos seguros de que ocurrencias, a cada cuál más bizarra en el sentido anglosajón de la palabra, iban a surgir… Aunque, con el listón tan alto, también teníamos la certeza de que cualquiera de ellas se quedaría corta. Como imaginaréis, nuestras caras fueron un poema a lo largo de todo el episodio.

Poco después, y habiendo dado forma a los diversos desvaríos, se hizo la respectiva presentación a FOX. Su respuesta fue, una vez más, breve pero concisa: «Estáis locos… ¡Pero aún así nos encanta! ¡Hacedlo!».

Cómo no, el malévolo plan incluía terceros de por medio. Terceros que, por supuesto, recordarían la experiencia. Y no precisamente por lo agradable de la misma. Eso sí, sin malas intenciones. Pero para qué engañarnos… los sustos ajenos siempre son más divertidos. Así pues, todo comenzó con la búsqueda de los elementos más importantes que teníamos en mente: un par de niñas gemelas, un actor cuya presencia diera mal rollo con tan sólo una mirada, una mujer de mediana edad y, siendo ésto lo más relevante, un piso amplio ubicado en una buena zona residencial de Madrid.

Y tras reunir las piezas necesarias para el puzzle, comenzó «el juego».

El siguiente paso fue anunciar a bombo y platillo a través de diferentes inmobiliarias online la oferta de un alquiler de lujo a un precio irrisorio. Mas, como todo en esta vida, dicha ganga albergaba una pequeña sorpresa: cada estancia contaba con determinado número de cámaras ocultas. Y os preguntaréis: «¿Por qué?».

Sencillo. La acción en sí incluía una trágica historia detrás: el dueño del inmueble perdió a sus dos hijas y se encontraba en un estado bastante depresivo. Las parejas interesadas en la vivienda acompañarían a la representante de la inmobiliaria, sin tardar mucho en darse cuenta de que el residente era más bien «peculiar». Con tantos recuerdos, y tan malas sensaciones a raíz de ellos, decidió poner en alquiler el domicilio y así dejar atrás su pasado. Y la manera más rápida para lograrlo fue establecer un precio ridículo. Una vez allí, y sin entrar en mucho detalle, los interesados experimentarían un par de anécdotas inolvidables… Si queréis saber qué ocurrió, y os aseguro que es mejor verlo que leerlo, tan sólo tenéis que ir a la última imagen del bloque superior y pulsar sobre ella para reproducir la grabación. Además, el vídeo en cuestión apareció en distintas cadenas de televisión a nivel nacional para anunciar oficialmente la llegada del oscuro mundo de American Horror Story a nuestro país.

Una vez realizadas todas las acciones de campaña, dio comienzo un concurso en Facebook cuyo gran premio era el pago del alquiler de todo un año para los ganadores. ¡Total na’!

Y recordad: ¡A veces lo barato sale caro! Y sino, que pregunten a quienes visitaron el «chollazo de casa»…

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